lunes, 5 de mayo de 2014

Resurrección del Neandertal

 

 Devolver la vida a los neandertales podría ser en breve una realidad. Prestigiosos investigadores de genética como George Church, de la Universidad de Harvard, proponen incluso una madre humana de alquiler.


El genetista de Harvard George Church ha lanzado su idea de resucitar al neandertal a la opinión pública. La genética está avanzando a pasos agigantados y la ciencia no parecer tener límites salvo los legales. Pero esta idea de George Church redactada en su último libro Regénesis : How synthetic biology will reinvent nature and ourselves (Regénesis: cómo la biología sintética reinventará la naturaleza y a nosotros mismos),  propone nada más y nada menos que la resurrección de una especie humana extinta, el homo neanderthalensis y que será testigo del nacimiento del neandertal.
El militante de este reto es Svate Pääbo, jefe de genética del Instituto Max Planck de Antropología evolutiva en Leipzig, líder indiscutible de la paleontología, o recuperación del ADN antiguo a partir de huesos fósiles y  máximo artífice de un reto científico que se consideraba imposible hace solo unos años: el genoma neandertal y la lectura de la secuencia de los más de 3.000 millones de bases de ADN, que portaban en el núcleo de cada una de sus células aquellos homínidos que dominaron Europa durante cientos de miles de años.
Por supuesto el experimiento podría salir mal, el neandertal podría morir en cualquier momento de su desarrolo embrionario o fetal o peor aún, nacer con terribles malformaciones y grandes penalidades, o quizá, nazca sin ningún problema.
Para la reproducción del neandertal es necesario secuenciar su genoma, lo cual, ya está conseguido. El siguiente paso sería cortar este genoma en, por ejemplo, 10.000 trozos y luego sintetizarlos, según Church. Finalmente, se introducirían estos trozos en una celula madre humana. Si se hace con la frecuencia suficiente,  se generaría una célula línea de células madre que se acercarían cada vez más a la secuencia correspondiente al neandertal. Para ello se ha desarrollado en el laboratorio del señor Church, el procedimiento semiautomático necesario para hacerlo, lo que nos facilitaría de forma más rapida y precisa, unir todos los trozos en una célula madre humana, consiguiendo crear un clon neandertal.
Los investigadores han secuenciado mas de mil millones de fragmentos de ADN extraídos de fósiles  de neandertales procedentes  en su mayor parte de Croacia, de la cueva de Vindija, aunque también de  Rusia, Alemania, y de España(cueva de Sidrón, Asturias) . A pesar de la gran posibilidad que existe en cuanto a resucitar al neanderthal, hay mucha oposición en cuanto  a esto, sobre todo desde el punto de vista ético.
El principal objetivo de la resurrección del neandertal, según Church, es incrementar la diversidad, es decir, la recreación de los neandertales sería principalmente una forma de evitar riesgos sociales ya que, si uno se convierte en una monocultura, corre el riesgo de extinguirse. Por otro lado es muy posible que esta especie se extinguiera por la influencia humana, y este argumento es uno de los utilizados por las personas que ven éticamente correcto este proceso.
La idea de Church podría considerarse el sueño de todo estudioso de la evolución humana. Sería una oportunidad única de comprobar muchas de nuestras teorías acerca de la supuesta unicidad de nuestro comportamiento, de nuestra mente. Supondría también la posibilidad de vernos cara a cara con otros seres humanos, miembros de una especie distinta, y responder por fin a miles de preguntas.  Pero Church va más allá y sueña con que los neandertales resucitados no sólo podrían formar una cultura propia sino incluso su propio partido político.
 Por otra parte, convendría abrir un debate social ya que que estaríamos experimentando con humanos. Si hace apenas unos pocos meses el gobierno español anunciaba la prohibición de investigar con primates, imagínense cómo se aplicaría esto al Neandertal. Si las diferencias genéticas entre un chimpancé y un humano actual se cifran en torno a apenas un 1,8 % (la cifra varía, según diversos criterios), y las del neandertal apenas llegan al 0,5 %.
 Además, el mayor cerebro del Neandertal puede que esté relacionado con su mayor robustez corporal. Un cerebro algo más grande (que incluso está dentro del rango de los cerebros humanos actuales) no es una garantía de mayor inteligencia ni de una mejor forma de pensar.  El volumen cerebral no lo es todo; hay otros factores más sutiles de reorganización neuronal interna que probablemente expliquen mejor nuestras diferencias.
Actualmente sigue existiendo la discriminación y el rechazo hacia lo diferente lo que ocurre entre personas de la misma especie, así que otra cuestión que deberíamos plantearnos es, cómo trataríamos a los neadertales y si los trataríamos como iguales a nosotros.

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